miércoles, 8 de abril de 2015









Fotografía digital Las botas de las siete leguas, de Montse Rodríguez Herrero
Ontígola (Toledo)


Abandonadas en el campo manchego, cual fetiche ancestral, se encontraban las botas  maravillosas de piel de serpiente. Eran las botas de siete leguas, llamadas así porque esa era la distancia que permitían abarcar con cada zancada. Cualquiera que se las calce no puede parar de recorrer el mundo hasta hallar su destino...

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